Agosto de 2025 marcó un punto de inflexión estratégico para Rice & Bones. Con dos años de operación exitosa en Alicante y una facturación proyectada de más de 300.000€ para 2025, la empresa anunció oficialmente sus planes de expansión.
Ronda de inversión abierta: 300.000€ de valoración, con participación mínima de 30.000€. El objetivo: abrir dos locales en Madrid para 2025, con previsión de facturación superior a 300.000€ en el primer año de operación en la capital.
El anuncio generó interés inmediato. Un grupo inversor de Lituania mostró interés en la marca, validando el potencial de internacionalización del concepto. La propuesta de Rice & Bones resonaba especialmente con turistas nacionales e internacionales, ampliando significativamente el mercado objetivo.
Declaraciones de David Ariza para El Español: «Si queremos convertir el arroz en un plato estrella global, hay que democratizarlo y abrirlo al mundo». La visión era clara: Rice & Bones no era solo un restaurante local, sino un concepto escalable con potencial de expansión nacional e internacional.
Hito clave: Rice & Bones pasó de ser un restaurante exitoso a convertirse en una empresa con estrategia de crecimiento estructurada y respaldo inversor.
